Eithne O’Connell / 2008 Mayo 7
Posibilidad de una antena en Cerro Mariposa. Valparaíso, Mayo, 2008.
Soy una profesora irlandesa con cincuentas años y trabajo en una universidad en Dublín, la capital de Irlanda, una isla pequeña en el Atlántico norte en Europa. Tengo un tipo de año sabático y por eso he venido a Valparaíso hace dos meses para aprender castellano y para disfrutar la vida Chilena. Me interesa mucho la ecología y el medioambiente y los desafíos de la humanidad moderna al frente del desarrollo económico y social y la naturaleza, los problemas del clima y el futuro del planeta y la humanidad. En Irlanda, soy miembro del partido político Los Verdes y hace un año tenemos dos ministros verdes en el Congreso Nacional por la primera vez. En el mundo de hoy, hay muchos problemas cotidianos en todos los países respecto de la economía nacional y mundial etc. y a veces es muy fácil para el gobierno ignorar a las metas a largo plazo de la sociedad y concentrase solamente en los problemas de corto plazo. Pasa, en mi opinión, muy frecuentemente respecto de los asuntos locales/del lugar como aquí en Valparaíso y en otras ciudades y pueblos de Chile con el problema de las antenas en zonas residenciales
Ayer fui con mi profesor Arturo M. y con Shira R/M., una compañera de las clases en mi escuela de idioma, hasta Cerro Mariposa para mirar el lugar donde construyen una antena nueva de Movistar. Fuimos también a hablar con los vecinos cerca del lugar que están muy preocupadas respecto del plan de Movistar para construir una antena al lado de la calle y muy cerca de un jardín infantil, muy cerca de muchos casas donde vive la gente de diversas edades, también niños y ancianos con marca pasos. Ahora la junta de vecinos está trabajando para recoger y distribuir informaciones sobre las leyes respecto de las antenas, pero también sobre las intenciones de la empresa Movistar, las consecuencias de su antena para la gente en el cerro, por ejemplo para la salud, el valor de las casas, las vistas del cerro y por la patrimonio de todo Valparaíso.
Que sorpresa para mí ver que hay un hoyo grande ilegal en un jardín, hecho en secreto sin los permisos necesarios de la municipalidad y sin aviso ante los habitantes de la zona. Por supuesto, entiendo que la comunicación hoy es muy importante para la gente privada y por la economía. Como mucha gente tengo un celular aquí en Chile y en Irlanda también. A veces un celular es muy útil y por algunas personas muy importante. El uso de los teléfonos celulares ha aumentado mucho en los últimos años y hoy se calcula que en todo el mundo existen más o menos 200 millones de usuarios. En verdad, sería difícil imaginar la vida sin ellos ahora. La demanda creciente de esta comunicación celular ha sido acompañada por la instalación de las redes de estaciones base de antenas. Esas antenas son necesarias para recibir y enviar las señales. Pero la legislación y los regles respecto estas estaciones base son muy diversas en países diferentes. Los niveles permitidos de radiación en Chile están mucho, mucho más altos que en Europa, por ejemplo.
Entiendo que para Chile es un desafío muy grande la tecnología de la comunicación móvil, porque hay muchos cerros y cordilleras y montanas altas en la mayoría del país. Pero no entiendo porque una empresa tan famosa y popular con mucho éxito como Movistar no respeta las leyes del país y no respeta a los vecinos cerca del lugar que están también los clientes de la empresa. Aunque Movistar construyera una antena de manera legal, existe claro la posibilidad de la oposición de los vecinos en la zona, pero al menos sería entonces una lucha entre dos grupos honestos con sus propios puntos de vistas. Pero ahora, frente al resultado del trabajo ilegal, los vecinos no pueden tener confianza en la empresa, en la calidad y niveles de su trabajo, no en las informaciones sobre transmisiones de la antena y consecuencias para la salud de la comunidad. El aumento en el numero de antenas (cada empresa de comunicación móvil tiene su propias antenas) ha generado una preocupación internacional sobre los potenciales efectos indeseados para la salud. En Chile hay riesgos más grandes para la gente que en mi país, por ejemplo, porque la legislación es muy liberal y permite niveles de radiación mucho más altos que en Europa. No enfocar la cuestión de la salud pública de una manera conservadora para proteger la gente respecto de estos riesgos es irresponsable.
Al fin, una empresa existe, por supuesto, para ofrecer un servicio a la gente y para ganar dinero. Es normal hoy. Pero un gobierno existe para servir a un país, para la gente, para facilitar una vida mejor. Los vecinos de Mariposa tienen un problema con un asunto local: la manera de trabajo de Movistar y otros asuntos nacionales: las leyes sobre lugares de bases y los niveles permitidos de radiación respecto de los bases también. Esperamos que la municipalidad y el gobierno de Chile no olviden que los habitantes de este país son los vecinos de Mariposa junto a los vecinos de todos los otros lugares en el país donde existen en este momento los mismos problemas locales y por eso, al fin, nacionales.